Bueno, sí, un poco más auténtica, se puede. Como en Grecia hay muchas islas, no se cría demasiado ganado vacuno, pero sí mucho cordero, y os puedo asegurar que hacen maravillas con él.
La receta original se hace con cordero, pero bueno, yo la adapté un poco a nuestro gusto, y está hecha con carne de ternera.
MOUSSAKA
Ingredientes:
Dos berenjenas medianas
Una cebolla
Salsa de tomate (si puede ser casera, mejor)
Dos patatas medianas
Orégano
700 grms. de carne picada de ternera (aunque si os gusta el cordero, la receta original es así)
Sal
Para la Bechamel:
Aceite
Leche
Harina refinada de maíz (maizena)
Nuez moscada
Queso rayado
Pelar las berenjenas, cortar a lo largo en rodajas como de 8 mm., ni muy gordas, ni muy finas y poner en una fuente con sal durante aproximádamente 40 minutos.
Mientras tanto, pelar las patatas, partirlas en rodajas de igual manera, y pocharlas en una sartén con aceite, que queden blanditas. Dejar escurrir sobre papel de cocina para que absorba el aceite y salar.
En otra sartén, pochar la cebola picada bien fina. Si no os gusta encontraros los trozos, (como a mí) o la van a comer niños, yo os aconsejo que la rayéis.
Cuando está pochada, añadir la carne picada, salar, y cocinar con la salsa de tomate. Cuando ya esté casi hecha, añadirle orégano al gusto. Reservar.
Como ya habrán pasado los cuarenta minutos, lavar las berenjenas, secar con papel de cocina, y freírlas igual que hemos hecho con la patata, que queden blanditas. Sacar al papel de cocina, y reservar. No le pongáis sal, porque habrán absovido parte de la que le pusimos antes.
Ahora empieza lo divertido: montar el plato!!!
Ponemos en el molde que vayamos a usar, que sea resistente al horno, un poco de aceite del de freir la berenjena. Muy poquito, para que no se nos pegue.
Y empezamos el montaje.
Primero una capa de patata.
Capa de berenjena.
Capa de carne.
Capa de patata.
Capa de berenjena.
Capa de carne.
Capa de patata.
Capa de berenjena.
Así parece un poco largo, pero se hace muy rápido y fácil.
Ya casi está.
Poner en una sartén un chorrito de aceite de oliva, y leche.(Aprox. 1/2 litro de leche)
En un vaso con un poquito de leche, diluir la maizena. Yo puse unas dos cucharadas soperas de maizena.
Cuando la leche con el aceite se caliente, añadir sal, nuez moscada y verter la leche con la maizena disuelta sin parar de mover. Seguir moviendo hasta que hierva.
El punto de la bechamel, a vuestro gusto, pero yo os recomiendo que sea más bien ligerita.
Verter la bechamel por encima del relleno que teníamos preparado, y espolvorear de queso rayado por encima.
Poner en horno precalentado a 180 grados, con calor arriba y abajo, durante 5 minutos. No hace falta más, porque todo está cocinado, es sólo para que se mezclen los sabores.
Si os gusta tostadita por encima, poner sólo el gratinador unos minutos más, hasta que quede dorado.
Y cuando la cortéis...

Como véis la receta está adaptada sin gluten, no lleva huevo y los intolerantes a la lactosa la pueden hacer con su leche y queso habitual SIN LACTOSA, asï que matamos 3 pájaros de un tiro.
Probarla y me lo contáis, ¿os parece?







